Ya no esperas el permiso externo para cuidarte y priorizarte. Tenes una lista de tareas, pero sentís el cuerpo pesado. En vez de forzarte, te regalas una tarde para descansar, ir a la naturaleza o leer algo que te nutre. Al elegir qué comer, en vez de hacerlo en piloto automático, te preguntas: “¿Qué necesita mi cuerpo hoy?”. Y te preparas algo que te brinde energía real, honrando tu vitalidad.
La soberanía se ve en la forma en que creas y valoras su energía. En vez de aceptar un trabajo “seguro” que te apaga, decidís apostar por un proyecto propio que te enciende, aunque no tengas todas las certezas. Habitar tu soberanía es confiar en el deseo como brújula. Creas desde el placer, no desde la obligación o el deber. Te volvés canal de aquello que quiere ser compartido a través tuyo.
Te volves una mujer soberana que ya no busca aprobación para sostener un vínculo. Cuando recibís una invitación a un encuentro que no te resuena, no te enredas en excusas largas. Con suavidad, expresas: “Hoy necesito quedarme conmigo”. Ese “no” no es rechazo, sino un acto de respeto hacia vos misma. También, cuando algo te incomoda en una relación, no callas para evitar conflicto. Hablas desde tu sentir: “Esto me duele, y necesito expresarlo”. Aunque haya incomodidad, priorizas la honestidad antes que la falsa armonía.
Tu soberanía se refleja en cómo atravesas lo que sentís. Transformas tu dolor en amor, danzas con tus emociones. Si estas sintiendo angustia, miedo, enojo o verguenza, en vez de juzgarte por sentir eso, te permitís llorar, abrazarte, respirar, sentir. Reconoces que cada emoción es una mensajera y las reconoces como parte de tu humanidad. Antes de dormir, en lugar de repasar pendientes o lo que podría haber sido diferente, conectas con gratitud: recordas una decisión que tomaste con coraje, un instante de disfrute, una emoción que te permitiste sentir. Ese ritual nocturno refuerza la soberanía de vivir en coherencia con lo que elegís.
Fechas/horarios: Comenzamos el Miércoles 15 de Octubre
Dos caminos, la misma esencia. Vos elegís la intensidad y el acompañamiento.
La experiencia completa del programa durante 3 meses.
Acompañamiento personalizado, prioridad y Sala VIP.
AR$ 333.000 - USD 333 - VALOR LANZAMIENTO HASTA 15/10
Ser Reina de mi Vida (VIP)Cupos limitados. BONUS: una activación uterina grabada para comenzar a activar tu energía sexual creadora.
“Tus espacios y el compartir con otras mujeres, me hizo sentir muy poderosa, me empujó a tomar decisiones más conscientes, a no juzgarme y a celebrarme cada cosita aunque a mi mente le parezca muy pequeña.❤️🔥 Me invitó de una manera muy sutil pero a la vez muy fuerte a empezar a caminar mi propio camino con una mirada distinta a la que tuve siempre, viéndome con amor y empatía, algo que siempre tuve con los demás pero no conmigo.”
— Qui
“La membresía me permitió reconocer mis heridas y comprenderme en muchos aspectos, como el volver a lugares donde para mi niña fue doloroso o represivo y como eso estaba influyendo en el presente.. antes me pasaba de que sentia algo y me daba mucho miedo conectar con eso, tenia miedo a "perderme" y no salir de ahi, me identificaba con todo eso y pensaba que era todo lo mismo como "un mundo emocional" y hoy siento que hay una gestión emocional muy distinta, pudiendo conectar con el sentir a veces mas y a veces menos pudiendo atravesarlo y soltarlo, y cuando es necesario comunicar.. hay una comunicación mas honesta, pude empezar a darme voz.. a darle valor a lo que siento y no encasillarlo como "esto no debería sentirlo o esto no lo debería mostrar”
— Emma
"Siempre senti tan especial la humanidad con la que me acompañaste en cada sesión. La sensibilidad y calidez con la que me ayudaste a transitar el peor dolor de mi vida. Fue un viaje de autoconocimiento profundo, de preguntarme, de cuestionarme, de confiar, de actualizar deseos, de ponerlos enfrente y no atrás, de arriesgarme a elegir y que esa sea la única forma sana de seguir. De insistirle a la vida y decirle "si", de que mis pulmones abracen de nuevo el aire y la libertad. De agarrarle la mano al miedo y al dolor. De llorar cuando miro para adentro y para arriba. De aceptar mi historia. De abrazar mi niña interior. De amigarme conmigo misma, de aprender a escuchar el sonido del silbato cuando necesito frenar. De dejarme sostener y pedir ayuda cuando lo necesito. De tener a mano los "si" y cercanos los "no" y de saber cuando usar cada uno. De perseguir lo simple. De reconocerme. De hacerme cargo. De que cada elección sea por gusto y no por exigencia, de reirme de nuevo. De cambiar de color la voz cuando asoma la carcajada y dejar que se escapen las lágrimas cuando desborde la emoción. De escribir, para resignificar, como modo de vida. Y de ser siempre, yo misma."
— Flor
Sí, todo queda grabado y disponible durante el programa.
No. Solo tu presencia y apertura a practicar.
Sí, siempre que haya cupo en el VIP, podés abonar la diferencia y subir de plan.
Las sesiones personalizadas son de 60 minutos vía Zoom.
Soberanía es elegirte hoy para crear la vida que deseás.